Antes de nada, ponte en situación. Vas a plasmar en un papel el resumen de tu vida. Piensa en los siguientes puntos:

  1. Tu cv tiene que tener algo que le haga destacar entre la montaña de competidores que también han enviado su candidatura. Es importante dar con ese gancho. Puede ser el soporte (un vídeo en vez de una hoja de papel), el color (¿y si nos olvidamos del clásico blanco?), la forma (tienes 3 dimensiones, no te quedes en dos), el contenido (a veces lo más importante no es qué has estudiado sino qué estás dispuesto a ofrecer) o el registro (la lírica frente a la narración), por citar algunos ejemplos.
  2. Tu cv es tu tarjeta de presentación. Cuida hasta el último detalle. No te permitas ningún fallo. Faltas de ortografía, errores tipográficos o desajustes de diseño dan una imagen de ti muy difícil de levantar. Extrema el cuidado. Repasa mil veces el contenido, somételo a férreo escrutinio. Pide ayuda para localizar posibles despistes.
  3. Aunque un cv no es un registro riguroso de tu historial, nunca mientas. Puedes, eso sí, ofrecer tu mejor cara. De hecho, tú y solo tú eliges lo que quieres contar de ti. Puedes incluso soslayar información o periodos de inactividad, pero es un pilar fundamental que tu cv solo contenga verdades.
  4. Tu cv tiene que resultar grato de leer. Tiene que atrapar la atención del reclutador. Piensa en ello. La mayoría de cv son ladrillos infumables. Por mucho bueno que tengas que decir, si aburres, no te escucharán. Es muy importante que te esmeres en el storytelling de tu curriculum (revisa nuestro post “Qué es el storytelling”).
  5. No te apures si aún no tienes experiencia profesional. En tu cv solo tienes que mostrar que apostar por ti es un buen negocio. Cuenta qué te hace diferente, cuáles son tus puntos fuertes, qué te gustaría conseguir y sobre todo qué puedes aportar.

En realidad, todos los consejos se reducen a uno: ponle ilusión.

Busca ideas. No cubras un mero trámite. Demuestra que sabes hacer bien las cosas.

Reflexiona sobre qué les gustaría encontrar en tu cv y postúlate. Un bonus track: si puedes, haz un cv personalizado para cada oferta de trabajo.

Eres tú, que nadie deje pasar ese tren.