Habrás escuchado mil veces esta expresión que, como otros tantos anglicismos, ya forma parte de muchas conversaciones. En realidad, con la herramienta del “storytelling” se profundiza en los efectos inspiradores de contar una buena historia. En la base de la cultura, uno de los grandes éxitos evolutivos del Homo Sapiens, está enraizado el poder estimulante de los cuentos. El lenguaje es común a muchas especies animales pero la habilidad de contar historias solo nos pertenece a nosotros.

En un proceso de selección ser eficaz capturando la atención del reclutador es un gancho imprescindible. Y de ahí la importancia de crear un curriculum que destaque sobre los demás (revisa nuestro post “Cómo hacer un curriculum”). Sin embargo, una vez que ya has sido capaz de lograr esta difícil tarea, viene otra no menos determinante: cautivar con lo que vas a contar.

Trata de transmitir el contenido de tu curriculum como si de un cuento se tratase. Busca la manera de contar una historia, tu historia. Que tu curriculum no sea un mero listado de hitos. Echa imaginación y crea un relato.

Encabeza tu curriculum con una breve introducción que haga las veces de resumen de ti y que resulte muy atractivo. Esta pequeña presentación debe ser un retrato de lo que quieres transmitir. Puede contener tus objetivos, tus planes, tus logros, tus virtudes o lo que tú quieras. Escribe pensando en qué impresión se formarán de ti las personas que te lean. Evalúa si eso es lo que quieres expresar, dedica mucho tiempo a esta parte y pide ayuda si es necesario.

Encuentra la forma de hacer un recorrido ameno por tu curriculum. Que quien te lea se quede con ganas de conocerte, de saber quién está detrás de esa historia. Y sobre todo que quiera contar contigo para formar parte de su equipo.