Más allá de lo obvio, que repasaremos igualmente, hay algunos aspectos interesantes que destacar y que, seguramente, pasas por alto. Vamos con un decálogo y no acudas a ninguna entrevista sin repasar cada uno de estos diez pasos. Mucha suerte.

  1. Puntualidad. No solo porque se trata de un mínimo irrenunciable en la carta de presentación de cualquier persona, sino porque, además, ir con tiempo te transmitirá tranquilidad. Si te tienes que desplazar, procura conocer la zona previamente para evitar imprevistos fácilmente esquivables. Y si es mediante conexión telemática, ten todo preparado con antelación. La sensación de control es muy importante.
  2. Aspecto adecuado. Procura sentirte cómodo en todos los sentidos. Es importante dar buena impresión, pero mucho más aun es ser fiel a ti mismo. No presentes una imagen demasiado alejada de la tuya; ten en cuenta que, para no defraudar, tendrás que mantenerla una vez superada esta etapa.
  3. Naturalidad. Estás pasando una entrevista de trabajo, no el Juicio Final. Intenta estar relajado y favorece un ambiente distendido. Compórtate con formal espontaneidad. Es bueno que des la impresión de estar a gusto. Toma este primer encuentro como una charla amigable. Al fin y al cabo, es una toma de contacto simplemente.
  4. Prepara una pequeña presentación de quién eres y apréndetela de memoria. Introduce en ella todos los detalles que consideres importantes y trata de decirla en todas las entrevistas. Puedes adaptarla en función del proceso de selección, pero parte de una base válida para cualquier momento.  Esto te sacará de más de un aprieto.
  5. Prepara las respuestas a las preguntas que con mayor probabilidad te harán. Busca argumentos sólidos y razones contundentes. Practica repetidamente. Es como si fueras a pasar un examen sobre tu vida, ¡que no se diga que no te lo sabes!
  6. Prepara las preguntas que tú tienes que hacer. Es tu oportunidad de deslumbrar, de demostrar tu interés y de enseñarles cuánto vales. Busca preguntas inteligentes que les sorprendan.
  7. Buen sabor de boca. Trata de terminar la reunión dejando siempre una buena sensación. Que la persona que te entreviste piense que trabajar contigo debe ser muy estimulante.
  8. Cortesía. En cualquier momento de un proceso de selección este punto es básico. Pero es verdad que no es muy común enviar un correo electrónico de agradecimiento una vez finalizada la entrevista. Este detalle te ayudará a diferenciarte de los demás.
  9. Repasa a posteriori toda la entrevista e identifica tus puntos fuertes y los errores que se han producido. Aprende de cada experiencia. Evalúate y busca la manera de evitar los fallos para la próxima ocasión.
  10. Sigue adelante con optimismo. Pase lo que pase, tu vida no se para por una entrevista.